Un taller que empezó con una mesada rayada y un pote de esmalte a medio usar

One Day Paints nació en Lujan, en un garaje que se fue llenando de latas, lijas y probetas de color sobre madera y yeso. No buscamos vender un método cerrado: anotamos lo que funciona, lo que arruina una mano de pintura y cuánto tarda de verdad cada etapa entre lijado, sellado y secado.

Lo que vas a encontrar acá son fichas de proyectos reales, con listas de materiales, tiempos honestos y los errores que ya cometimos para que no los repitas.

Lo que fuimos anotando, año por año

One Day Paints empezó como un cuaderno de taller que se fue llenando de manchas. Lo que sigue no es una lista de logros: son las etapas que nos enseñaron a mezclar color, a esperar el secado y a no prometer lo que la madera no aguanta.

  1. 2019

    El primer banco de pruebas

    Todo arrancó en un garaje con una mesada de pino rescatada de una cocina en reforma. Lijamos a mano, probamos tres selladores y anotamos en un cuaderno cuánto tardaba cada uno en dejar de pegar. De ahí salió la costumbre de registrar tiempos reales y no los del envase.

  2. 2021

    Las recetas de mezcla

    Empezamos a documentar proporciones sobre yeso y madera: cuánto blanco aguanta un verde salvia antes de apagarse, qué pasa con el gris piedra bajo luz de tarde. Cada muestra se pintaba en parches grandes y se miraba durante toda una jornada, no solo al momento de mezclar.

  3. 2022

    Muebles que volvieron al uso

    Una silla de hierro con óxido en las uniones nos llevó tres fines de semana: cepillo de alambre, convertidor, antióptimo y dos manos de esmalte teja. Aprendimos a probar la adherencia con la uña antes de la mano final y a no correr el secado con calor.

  4. 2024

    Fichas con errores incluidos

    Sumamos a cada entrada la lista de materiales, los tiempos de lijado y sellado, y los errores frecuentes. La primera mano demasiado cargada, el rodillo que deja marca, el enduido mal curado: todo eso quedó escrito para que no se repita en casa ajena.

  5. Hoy

    Un taller que sigue siendo cuaderno

    Seguimos trabajando sobre proyectos concretos: un cuarto chico con poca luz natural, una mesada castigada, un mueble de patio. La bitácora crece con cada prueba y con cada muestra que sale distinta de lo que esperábamos.

Si estás por encargar tus primeras brochas y rodillos, la guía de preparación de superficies sigue siendo el mejor punto de partida.

De una mesada quemada a un cuaderno de taller

One Day Paints empezó como una bitácora personal. La primera entrada no fue un lanzamiento ni una idea de negocio: fue el registro de una mesada de pino que llegó al taller con un borde quemado por una olla y manchas de aceite que no salían con nada. Lijamos con grano 120, después 220, aplicamos sellador tapaporos y esperamos. Ese proceso quedó documentado con tiempos reales, cantidad de material y los errores que cometimos al cargar demasiado la primera mano de esmalte.

El cuaderno antes que la marca

Durante los primeros meses solo anotábamos recetas de mezcla de color y pruebas sobre retazos de yeso y madera. No había nombre ni estructura: había un cuaderno con muestras pegadas, fechas de secado y observaciones sobre cómo cambia un gris piedra cálido según la hora del día. Ese hábito de registrar antes de publicar sigue siendo la base de cada ficha que compartimos hoy.

Cuando el taller se abrió a otras manos

La decisión de publicar llegó cuando empezamos a recibir consultas de gente que pintaba en su casa los fines de semana y no encontraba información concreta sobre lijado, sellado o adherencia. En lugar de armar cursos, elegimos mostrar el proceso completo: la silla de hierro con óxido que tardó tres fines de semana, el cuarto chico con una sola ventana donde probamos tres muestras antes de decidir. Los errores quedaron dentro del relato, porque son parte del método.

Lo que sostiene el proyecto

Hoy el archivo reúne técnicas de estarcido, esponjado y veladuras aplicadas a proyectos concretos, siempre con listas de materiales, tiempos de curado y fotos del antes y después. La guía de preparación de superficies nació de las preguntas más repetidas de quienes estaban por encargar sus primeras brochas y rodillos. No prometemos resultados de revista: mostramos lo que sale cuando se respetan las etapas y lo que pasa cuando se apura el secado.

Si querés ver cómo se aplica todo esto en un caso real, la ficha de la mesada de pino sigue siendo la mejor puerta de entrada al taller.

Quiénes sostienen el taller

One Day Paints nació de un grupo chico que se cansó de ver muebles y paredes castigadas esperando un presupuesto imposible. Trabajamos en tandas cortas, casi siempre los fines de semana, y anotamos lo que sale bien y lo que no.

Mariana Ferreyra

Preparación de superficies y mezclas de color

Lleva quince años pintando interiores en casas de barrio y es la que decide cuándo una pared necesita enduido y cuándo basta con un lijado fino. Arma las recetas de color a mano, con muestras sobre yeso, y desconfía de cualquier carta que no se haya probado bajo la luz real del ambiente.

Tomás Iriarte

Restauración de muebles de hierro y madera

Se formó arreglando bicicletas viejas y hoy se ocupa de las sillas y mesadas que llegan al taller con óxido o aceite encima. Insiste en probar la adherencia con la uña antes de dar la mano final, y guarda cada ficha de esmalte sintético con la fecha exacta en que la aplicó.

Lucía Bermúdez

Técnicas decorativas y documentación de proyectos

Es la que prueba estarcido, esponjado y veladuras sobre tablas de descarte antes de tocar un mueble real. Fotografía el antes y el después de cada trabajo y anota los errores frecuentes: primera mano demasiado cargada, secado forzado con calor, bordes sin cubrir con cinta.

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