Pintar un cuarto chico con poca luz natural
Como elegir el color sin que la habitacion se apague
Bitacora de taller, entrada del 14 de marzo
El dormitorio mide 2,5 por 3 metros y tiene una sola ventana que da al patio interno. La luz directa entra alrededor de dos horas, entre media manana y el mediodia, y el resto del dia la pared queda en penumbra. Ese detalle cambia por completo la lectura del color: lo que a las once parece un gris piedra calido, a las seis de la tarde se ve marron apagado. Por eso no alcanza con mirar un carton de muestra en la ferreteria.
Antes de elegir tono, preparamos la pared. El yeso tenia dos fisuras finas cerca del marco y una mancha de humedad vieja que ya estaba seca. Rellenamos con enduido en dos pasadas, dejamos secar seis horas entre una y otra, y lijamos con grano 180 y despues 220 para emparejar. Una mano de fijador diluido cerro el poro y evito que el color de prueba chupara distinto segun la zona.
Pintamos tres parches grandes: un gris piedra calido, un crema rosado y un verde salvia apagado. Los dejamos una jornada completa y los miramos a distintas horas. El crema rosado levanto la pared en la penumbra, pero a pleno sol se puso anaranjado. El verde salvia aguanto bien la luz fuerte y quedo apagado al atardecer. El gris fue el mas estable, aunque no ayudaba a que el cuarto pareciera mas amplio.
Para aplicar usamos rodillo de felpa corta, de 12 mm, que no deja la marca de costura que si aparece con felpa larga. La pintura se estiro en dos manos finas en vez de una cargada, y el techo lo dejamos casi blanco, con un blanco roto de muy poca carga, porque rebota la poca luz que entra y evita que la habitacion se sienta cerrada.